Mensaje Especial

Carta de Dattatreya Siva Baba

Como místico y maestro espiritual, he tenido que ver con la Luz de Gracia desde tiempo inmemorial. He encarnado en la tierra muchas veces como santo o sabio de casi todas las religiones para ser un conducto de la Luz de Gracia y mitigar el sufrimiento de la humanidad.

En la larga historia de la tierra, nunca hemos conocido una época en que los seres humanos hayan experimentado la libertad. La encarnación siempre ha sido un peso limitante del espíritu que de otra manera es libre. Aprisionado en el cuerpo, el espíritu pierde el conocimiento de su propia grandeza. En lugar de identificarse con su divinidad inherente, el espíritu encarnado se identifica con el cuerpo físico y la mente, que lo mantienen en la esclavitud. El cuerpo, aunque es una fuente de placer, también es una fuente de malestar físico, enfermedad, envejecimiento y a la larga la muerte. La mente es víctima de pensamientos incontables y está condicionada por creencias limitantes, emociones y conductas. Los placeres que se obtienen mediante los sentidos, aunque tranquilizantes son pasajeros.

Es difícil negar estos aspectos fundamentales de la experiencia humana, y hasta más difícil negar su impacto en nuestra sociedad colectiva. En la actualidad, estamos en una condición tremenda. El materialismo se ha convertido en el factor que distingue a nuestra civilización. Las ciencias materiales, las tecnologías materiales y las políticas materiales dominan el mundo hoy día. El amor ha desaparecido del corazón humano a nivel individual y colectivo. No se vislumbra ningún cambio duradero para la gente pobre que sufre sin educación adecuada, atención médica, vivienda y otras necesidades básicas de la vida. Nos hemos deshumanizado y nos hemos hecho insensibles a sus súplicas, acumulando recursos para nuestra sobrevivencia y estamos preparados para destruir a nuestra propia raza por motivos egoístas. Este egoísmo permea nuestros comercios, escuelas, política e infortunadamente hasta nuestras religiones. Es una vergüenza que la religión en lugar de unirnos ha llegado a dividirnos.

¿Cuál es la solución? Necesitamos abarcar más luz. Acoger más luz nos va a permitir evolucionar más allá de nuestra conciencia limitada y reconocernos como espíritus ilimitados. Tanto nuestros cuerpos como nuestras mentes tienen que cambiar. La inteligencia limitada que adquirimos mediante las ciencias y las tecnologías humanas sencillamente se van a tardar demasiado, unos cuantos siglos si acaso, para conducirnos a un cambio que valga la pena o la libertad. Nuestra única esperanza real es buscar más profundamente la divinidad esencial dentro de nosotros, para evolucionar el cuerpo-mente humano para tener niveles mayores de luz. Despertar la compasión, el amor y la inteligencia divina a una escala colectiva es la única manera de encontrar las soluciones permanentes a nuestros problemas.

Este es el fenómeno de la Luz de Gracia. La Luz de Gracia es la Luz de Dios. Es invisible a los ojos humanos, pero visible a los sabios, los profetas, los mesías, los ángeles y otros seres superiores. La Luz de Gracia tiene una inteligencia y una energía increíbles para saber y hacer todo. La Luz de Gracia es la luz auto-resplandeciente de lo Divino dentro de nosotros, compasiva e inteligente. La Luz de Gracia no es la luz del sol ni ninguna luz física. Es la energía explosiva dentro del átomo. Es una luz interna más brillante y poderosa que el relámpago y puede tocarte en cualquier momento. Es el poder todopoderoso de Dios.

Hasta ahora, Dios ha sido un concepto intelectual que creen los piadosos, rechazado por los ateos e ignorado totalmente por los científicos y los tecnólogos. Sin embargo, independientemente de la creencia, la Luz de Gracia va a tomarnos a todos por sorpresa. Cambiará a todos sin excepciones. Traerá a la humanidad como un todo a un nivel nuevo de existencia despierta.

¿La Luz de Gracia pertenece a un Dios en particular o a una religión en particular? No, la Luz de Gracia pertenece al Dios Universal sin nombre y sin forma. El Dios de la Luz de Gracia es la misma que la de los Dioses cristiano, judío, musulmán, hindú, budista, indígena norteamericano y maya, así como la de los Dioses de todas las otras religiones. Cada religión concibe a Dios mediante la lente de sus tradiciones y culturas. Recuerda que casi todas las tradiciones asocian a Dios con la Luz. También anticipan que el mesías o Dios venga y rescate al mundo. Ahora es el momento de que Dios en la forma de la Luz de Gracia encienda el corazón de la humanidad y cree un cambio global y lo convierta en amor.

Una vez que se transmita, la Luz de Gracia hará su trabajo de manera milagrosa. Transformará el cuerpo, la mente y el alma. A nivel físico, habrá una curación considerable de las enfermedades e intensificación de los niveles de energía. La mente recibirá mayor inteligencia según se vayan despertando las partes dormidas del cerebro. Las conductas, las emociones y las creencias limitantes del pasado empezarán a disolverse, lo que te dará acceso a una sabiduría interna más profunda. La clariaudiencia y la clarividencia se harán más comnes. Sin embargo, el efecto más importante de la Luz de Gracia es su habilidad de transformar el Corazón. Los iniciados van a sentir el amor de Dios por primera vez y entender lo que es el sagrado corazón. El florecimiento del corazón dará como resultado una relación de amor con todos los que entres en contacto. El pesar del corazón va a disolverse milagrosamente y habrá un entusiasmo intensificado sobre el mundo y la vida en general.

He encarnado innumerables veces en servicio de la Luz de Gracia. Pero aun así, soy sólo un conducto para recibir y difundir la luz. ¿Quién va a transmitirla? Todos ustedes van a transmitirla después de que la hayan recibido. De esta manera, la luz se va a difundir rápidamente dentro de un periodo corto. Unámonos y recibamos la luz y transmitámosla a nuestros prójimos.

Dattatreya Siva Baba
Junio 2008

Sobre Dattatreya Siva Baba

Dattatreya Siva Baba es un maestro iluminado que ha encarnado para preparar a la humanidad para recibir la Luz de Gracia y experimentar el cielo en la tierra. Proviene del linaje de los siddhas tamiles del sur de la India en dónde se le reconoce por sus nacimientos anteriores como los grandes santos Agastiya y Ramalingam, cada uno de los cuáles dominó los principios de la luz y la trascendencia. Dadas las circunstancias actuales del mundo, Dattatreya Siva Baba ha dado el paso radical de revelar estas enseñanzas antiguas a la humanidad para asistir en esta profunda evolución global.